La claridad óptica es una cualidad importante en los dispositivos médicos o equipos de diagnóstico que dependen de la inspección visual y por lo tanto requiere un alto nivel de transparencia.

El acrílico, el nombre común para el polimetilmetacrilato (PMMA), se ha utilizado durante mucho tiempo en la fabricación de cubetas, conectores de tubos, especulaciones y muchos otros dispositivos médicos que requieren resistencia al impacto, resistencia química, biocompatibilidad y claridad.

Los polímeros acrílicos ocupan así un lugar prominente en el mercado para los plásticos claros desechables donde solamente el vidrio transmite la luz también.

El acrílico se utiliza comúnmente en la fabricación de gafas de lectura, debido a sus cualidades ópticas superiores.

Es por ello que este material tiene propiedades claves que son idóneas a utilizar en el sector médico.

Sus beneficios abarcan desde la hechura en cuanto al fabricante como para el usuario final, cuyas aplicaciones son adecuadas para los casos en que se recomienda su uso.

Por ejemplo, en el sector médico un punto vital es el tema de la esterilización y los acrílicos tienen una resistencia química y un buen rendimiento aún después del proceso que, junto con la eliminación, el reciclaje y otros problemas ambientales ayudan ampliamente al sector.

Para el caso del sector médico vemos que el polímero acrílico, derivado del monómero metacrilato de metilo (MMA), se desarrolló por primera vez hace más de 60 años.

Desde entonces, las formulaciones han ampliado el rango de rendimiento del material, dando como resultado niveles variables de flujo de fusión, resistencia al impacto, colorabilidad, recuperación de gamma y otras características controladas.

Los diversos grados de los acrílicos contienen un comonómero, añadido durante el proceso de polimerización para facilitar el flujo durante el moldeo por inyección y la extrusión.

En el sector médico es importante contar con grados especiales, por lo que dichos acrílicos cuentan con polímeros que están formulados para funcionar en aplicaciones que requieren alta resistencia al impacto y resistencia al calor.

También están disponibles formulaciones de transmisión de luz UV y se especifican para ciertos equipos de diagnóstico críticos en los que incluso una ligera absorción UV o variación en el flujo de material podría ser perjudicial.

Este material es muy noble ya que es fácilmente procesado y ensamblado, por lo que se ha utilizado en aplicaciones médicas y de cuidado médico desde su introducción.

Uno de los primeros usos de la lámina acrílica fue para incubadoras.

La primera prótesis acrílica intraocular fue implantada en 1955 ya que el acrílico se ha utilizado en contacto con tejido humano.

Su biocompatibilidad llevó a la adopción del acrílico para los toldos de los aviones durante la Segunda Guerra Mundial en donde los pilotos sufrieron menos infecciones por los fragmentos del acrílico que tenían con respecto al vidrio.

Las aplicaciones principales del acrílico en la industria médica se han extendido a los conectadores de tuberías, para producir los kits de pruebas, las jeringuillas, los luers, los filtros de sangre y las varitas de drenaje así como los caudalímetros, los dispensadores de cuchillas quirúrgicas, incubadoras y bandejas quirúrgicas.

Y justamente por que los polímeros acrílicos son resistentes a muchos agentes biológicos y químicos es que ha aumentado su uso y aplicaciones en la industria médica en los últimos años.